La vida está llena de grandes ausencias. En aproximadamente dos años, han pasado por mi vida personas las cuales, unas se han quedado, otras se han esfumado, otras estaban de paso y es que las personas, al igual que algunas cosas y algunos acontecimientos, tienen su momento.
Pero ¿y las ausencias? esas que nunca se llenan con nada, esos vacíos que ni siquiera con el tiempo nos olvidamos de ellos... Hace muy poco tiempo que sufro la ausencia de las dos personas más importantes de mi vida: una, mi madre, fallecida de cáncer (al igual que mi padre hace años) y la otra, mi pareja, que no ha sabido o no hemos sabido hacer frente al distanciamiento que hemos tenido con la situación de dependencia que esto nos ha creado.
De repente, me doy cuenta que perder cosas unas veces es importante, otras veces menos, pero son sólo eso: cosas; pero cuando pierdes personas que quieres, que forman parte de ti, de tu mundo, de tu corazón...ay, eso sí que es irreparable. Contra la muerte, es obvio que no se puede hacer nada, pero ¿y cuándo la persona que quieres y está viva, decide voluntariamente dejar de formar parte de ese mundo al que pertenece porque tú lo has puesto en ese lugar tan importante para ti? ¿Cómo encajas eso serenamente?
Desearía vivir en un mundo sin ausencias, sin tener que echar de menos nunca a las personas que quiero, sobre todo, si aún siguen en él y sobre él. Desearía que todas esas personas que han pasado por mi vida, están ahora en ella o aparezcan en un futuro, se unieran en un mismo sentimiento: el de no querer notar mi ausencia, sabiendo que siempre estoy ahí para ellos. Que siempre estoy presente.
Recuerdo que la última vez que escribí me movía la alegría. Pero como soy como las olas, que lo mismo que suben, bajan, ahora vuelvo de nuevo a bajar. Soy de ese tipo de personas que lo mismo que se ilusionan, se desilusionan con la misma facilidad y es que siempre espero de la vida y de las personas más de lo que me dan. ¿Por qué será eso?
Tengo muchas cosas por las que dar gracias a Dios, pero son sólo eso: cosas. Yo lo que siempre he buscado son personas, personas que valgan la pena, que estén siempre a tu lado, pase lo que pase y sobre todo ese ser especial para el que tú lo eres todo. ¿Existirá? ¿Lo conseguiré encontrar?
Soy unabuscadora de sentimientos.
Hace poco, hablando con un chico que lo está pasando mal, porque su novia lo ha dejado, me di cuenta de que los sentimientos que genera el estar enamorado son similares en muchas personas, aunque nunca en todas.
Sé cómo se siente; sé por lo que está pasando; sé el sufrimiento tan horroroso que se puede llegar a sentir, de una intensidad tal como nunca hubieras imaginado.
¿Por qué no nos podemos controlar? ¿Por qué lo percibimos como la tragedia más terrible jamás vivida? ¿Acaso el cerebro no tiene mecanismos de defensa contra este ataque?
Hay personas que tienen la capacidad de racionalizarlo todo, y otras, que sencillamente, no podemos. Sólo lo sentimos y lo vivimos, pero no lo pensamos. El sentir nos desborda hasta tal punto que nos enajena y nos condiciona hasta en el malestar físico.
Los psicólogos lo "arreglan" diciendo que todo transcurre según la percepción que tú tengas de las cosas. De acuerdo. Pero ¿dónde está el truco para cambiar la percepción? Todavía no me lo han explicado. El dolor y el sufrimiento es un sentimiento inmensamente más poderoso que el de la alegría. Creo que es genético e intrínseco a nosotros.
Quiero ayudar a este chico.Quiero decirle que se sale. La mente es poderosa, pero se sale. Eso sí: en el proceso, dejarás un pedazo de ti; aunque como dicen por ahí "que el Señor no nos mande todo lo que podamos aguantar". Desde luego que no.
¡Buaahhh! Snif, snif...Otra vez nos quedamos sin títulos. Pero ¿qué nos pasa? ¿dónde está el fallo? Solución: los jugadores deben ir a comisión como los comerciales e ir quitándoles sueldo y privilegios como en el carnet de conducir por puntos.
¡Ay qué tiempos los de la "quinta del Buitre"! Yo disfrutaba viéndolos jugar, porque entonces JUGABAN. Y ahí estaba Hugo "Tequila" Sánchez con sus volteretas, mi "niño" regateando al borde del área, Míchel lanzando unos pases de tiralíneas, Martín Vázquez peleando...¡ayyyy! ¡Qué hermosas remontadas!No eran señoritos; eran caballeros, que es muy distinto y caballeros madridistas.
Ahora veo más bien "metrosexuales" con cansancio vital y olor a perfumes caros.
Por favor, ¿alguien tiene la solución?
Y dice el himno: "A luchar en buena lid, defendiendo su color..." Qué gracia me hace...
Me gustaba la vida de color blanco.
Es obvio que la gente y los seres humanos necesitamos comunicarnos.Lo que me sorprende es que personas a las que no les gusta leer ni escribir ni aprender, se muestren tan abiertas y receptivas como para crear su propio blog.Es prodigioso que una herramienta de comunicación como ésta, sea seguida por millones de personas, sobre todo adolescentes, cuyas mentes suelen estar muy dispersas, y en cambio, son capaces de expresar "on-line" lo que no dirían nunca de otro modo, y sólo porque estamos ante la era de la pantalla ya sea televisor,móvil,ordenador, agenda electrónica, navegador...Está claro: si quieres que alguien te haga caso,díselo a través de una pantalla. Lo más probable es que te escuche.